Pérdida auditiva asociada al envejecimiento: investigaciones biomédicas
viernes , 13 de febrero de 2026
En la tarde del jueves 12 de febrero tuvo lugar, en la Real Academia Nacional de Farmacia de España, una sesión científica a cargo de la Ilma. Sra. Dª. Isabel Varela Nieto titulada “Bases moleculares de la pérdida auditiva asociada al envejecimiento: estrés oxidativo y neuroinflamación”. La conferenciante fue presentada por la Excma. Sra. Dña. María Molina Martín.
Comenzó su disertación señalando, en cifras, el problema de la pérdida de la audición, un trastorno mayoritariamente asociado al envejecimiento, que afecta al 30–40% de la población mayor de 65 años. La presbiacusia puede tener un origen genómico o ser adquirida debido a los agentes del ‘exposoma’: medioambiente, dieta, infecciones, estilo de vida, etc. Su aparición favorece el declive cognitivo y social, una situación especialmente preocupante en una Europa envejecida.
Definió el proceso de la presbiacusia como progresivo, irreversible y bilateral, que afecta inicialmente a la región de alta frecuencia del espectro auditivo y se extiende hacia las regiones de baja frecuencia, provocando progresivamente la inteligibilidad del sonido. Los hombres se ven más gravemente afectados que las mujeres y su falta de tratamiento puede contribuir al aislamiento social, la depresión y la demencia.
Presentó una visión general de los estudios sobre la heredabilidad de la presbiacusia en humanos, para abordar, a continuación, los modelos de pérdida de audición en modelos animales. Tipificó la pérdida auditiva con tres singularidades: el aislamiento y la dificultad de acceso a la zona dañada, la heterogeneidad celular del órgano y la degeneración coclear, que avanza con la edad del sujeto.
Abordó las investigaciones realizadas por su grupo desde dos frentes: por un lado, la relación entre el daño coclear y los niveles de citoquinas; por otro, las situaciones derivadas de la neuroinflamación, por deficiencia de la proteína IGF-1. A lo largo de su intervención arrojó nueva luz experimental sobre un par de cuestiones: señaló que el aumento de la activación de la vía de las proteínas cinasas activadas por mitógenos [MAPK: mitogen-activated protein kinases] bajo estrés, predispone a la presbiacusia y que los antioxidantes son capaces de prevenir el daño; revisaron biomarcadores como 8-oxodG (daño oxidativo al ADN) y GFAP (activación astrocítica), así como terapias antioxidantes (NAC, edaravone) y antiinflamatorias (minociclina) con resultados prometedores en fases preclínicas.
En líneas generales, señaló cómo los estrógenos, la eliminación de daños auditivos y una correcta dinámica mitocondrial favorecen las condiciones de mantener una audición normal, mientras que un pH alterado de los lisosomas, una mutación del ADN mitocondrial, el daño del ADN nuclear y la presencia de lipofuscina en las células contribuyen a la pérdida de audición.
Tras su intervención siguió un animado coloquio entre los académicos presentes como entre el público que acudió al acto.
