Evaluación de tecnologías sanitarias

viernes , 30 de enero de 2026

En el marco de la Cátedra ‘Reol Tejada’, tuvo lugar, el 29 de enero, en la Real Academia Nacional de Farmacia de España, una sesión científica bajo el título “Evaluación de Tecnologías Sanitarias: una herramienta estratégica para decidir en salud desde la evidencia”.

El acto estuvo presidido por el Excmo. Sr. D. Antonio L. Doadrio Villarejo, quien cedió la palabra a la Excma. Sra. Dª. María Pilar Gómez-Serranillos Cuadrado, coordinadora académica de la Cátedra, quien se ocupó de la vinculación de la Cátedra con la Academia, y a la Sra. Dª. Marta Reol Jiménez, quien presentó a la conferenciante.

La Dra. Ana López de la Rica Manjavacas, jefa adjunta del Departamento de Medicamentos de Uso Humano de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, dedicó sus primeros momentos a la definición del concepto de ‘evolución de tecnologías sanitarias’, un proceso multidisciplinar en el que se resume información sobre los aspectos médicos y sociales, tanto en lo relativo a los pacientes como sobre las cuestiones económicas y éticas relacionadas con el uso de una tecnología sanitaria, de manera sistemática, transparente, imparcial y rigurosa.  

Tomó como base el Reglamento (UE) 2021/2282, donde se establece el marco de apoyo para la cooperación entre los Estados miembros, donde se definen unas normas y metodologías comunes relativas a los datos, análisis y elementos de prueba. Esta información se presenta, de manera paralela, en una evaluación conjunta al procedimiento de autorización de comercialización del medicamento ante la Agencia Europea del Medicamento. 

La nueva reglamentación pretende, bajo una legislación armonizada, disponer de metodologías y formas de trabajo comunes bajo criterios clínicos, en un estudio conjunto entre los países concernientes.  Entre los objetivos perseguidos se encuentran: garantizar la equidad en el acceso a tecnologías sanitarias, evitar duplicidades y mejorar la eficacia, reducir los retrasos en la toma de decisiones, integrar la evidencia científica en las decisiones de los Estados miembros, establecer un marco común y perceptible y, en definitiva, propiciar un marco transparente e inclusivo con la participación de pacientes, expertos clínicos y otros grupos inmiscuidos.

La nueva reglamentación proporciona una oportunidad para los pacientes y los sistemas de salud, donde se fomenta la mayor eficacia y agilidad en el uso de los recursos y potencia un sistema armonizado y predecible para todos los agentes, desarrolladores e industria. La ponente señaló que los desafíos están identificados, las medidas han comenzado su andadura, pero el desarrollo del proceso aún necesita tiempo de ejecución.  

Su intervención generó un animado coloquio posterior, tanto entre los académicos presentes como entre las personas asistentes al acto.