El futuro de la innovación farmacéutica en España
¿Qué ocurre con esos medicamentos que ya existen pero pueden mejorarse? ¿Esa innovación silenciosa, hecha de pequeños avances acumulados, tiene futuro en un país como España? Sobre este territorio, menos espectacular que el de los descubrimientos trascendentales, pero decisivo para el sistema sanitario, girará la próxima mesa redonda convocada por la Real Academia Nacional de Farmacia de España (RANFE), prevista para el jueves 4 de junio a las siete de la tarde.
El encuentro lleva por título “Cómo consolidar la innovación incremental de medicamentos en España”, una formulación que apunta directo a uno de los debates más relevantes —y a menudo menos visibles— del sector farmacéutico contemporáneo. Mientras que las moléculas disruptivas y las terapias revolucionarias reciben mucha atención en los medios, la innovación incremental se enfoca en algo más sutil, pero igualmente importante: mejorar las formulaciones, optimizar las dosis, perfeccionar los sistemas de liberación y ampliar las indicaciones. En definitiva, exprimir el potencial terapéutico de fármacos que ya forman parte del arsenal médico para que sirvan mejor a más pacientes.
La presidencia y apertura del acto correrán a cargo de Antonio L. Doadrio Villarejo, presidente de la RANFE, mientras que la presentación quedará en manos de José Martínez Lanao, académico de número y presidente de la Sección 3ª de la institución. A partir de ahí, el escenario quedará abierto a dos voces que representan, cada una desde su trinchera, las dos caras de un mismo problema.
La primera ponencia, “Retos de la innovación incremental de medicamentos desde la investigación y el desarrollo”, la pronunciará Josep Maria Suñé Negre, catedrático de Tecnología Farmacéutica en la Universidad de Barcelona y académico de número de la Real Academia de Farmacia de Cataluña. Su intervención se moverá en el terreno donde nacen las ideas: los laboratorios universitarios y los grupos de I+D donde se gestan las mejoras técnicas que después tardarán años en llegar al paciente.
La segunda voz pertenece a la industria. Tomás Olleros Izard, presidente del Grupo Farmasierra y académico correspondiente institucional electo de la RANFE, expondrá “La innovación incremental en un sector de alto valor añadido”. Su mirada complementará la anterior con la perspectiva de quien debe traducir esas mejoras científicas en productos viables, regulables y sostenibles dentro de un mercado tan exigente como el farmacéutico.
Un debate con implicaciones más allá de la farmacia
La conversación que propone la RANFE para esta tarde de junio no es asunto exclusivo de especialistas. Detrás de un término técnico como “innovación incremental” se esconden cuestiones que afectan al bolsillo público, al acceso a tratamientos y a la posición competitiva de España en el mapa farmacéutico europeo. ¿Reconoce el sistema sanitario español el valor de estas mejoras graduales? ¿Existen los incentivos adecuados para que las compañías inviertan en perfeccionar lo que ya funciona? ¿Cómo encaja este modelo en un ecosistema cada vez más orientado hacia las terapias avanzadas y los grandes saltos biotecnológicos?
Son preguntas que el encuentro promete poner sobre la mesa con la doble voz que pocas veces se reúne en un mismo acto: la del investigador universitario y la del empresario farmacéutico, dialogando bajo el paraguas institucional de la academia.
