El Dr. Rodríguez de Fonseca presentó un “Panorama epidemiológico y problemática actual del consumo de nuevas sustancias psicotrópicas en Europa y España: nuevas estructuras, tendencias de uso y riesgos emergentes”. Insistió, a lo largo de toda su intervención, en el concepto de enfermedad que presenta la adicción a las drogas, caracterizada por la pérdida de control del individuo sobre el uso de una sustancia, que pasa a ocupar un lugar preferencial en la vida del enfermo. Señaló la emergencia de un mercado de nuevas sustancias psicoactivas que han sobrepasado las previsiones de los organismos internacionales, un fenómeno que viene unido a un incremento de la potencia farmacológica y de la intensidad de consumo por parte de los usuarios. Analizó cómo los narcotraficantes incorporan tanto la tecnología farmacéutica como los sistemas informáticos para potenciar la entrada en el mercado de estas nuevas sustancias, cuyas dianas terapéuticas presentó. Todo lo cual conduce a un mayor efecto del producto en menor dosis, lo que aumenta su toxicidad; un proceso de globalización que facilita la síntesis y la distribución, con el consecuente beneficio para el traficante; una producción descentralizada en laboratorios desmontables; una fuente casi infinita de nuevos productos, gracias a la accesibilidad de patentes y la incorporación de productores no especializados, con los consiguientes problemas adicionales para la salud pública. Este cambio en el patrón de la potencia e intensidad de las nuevas sustancias psicoactivas se ha acentuado en los dos últimos decenios, sin que aún esté clara la razón, quizás la búsqueda de nuevas experiencias, quizás el menor precio, la versatilidad o la variedad; este aumento, que potencia la toxicidad y la mortalidad, es especialmente marcado entre los adolescentes, a quienes les produce un daño diferido. Para concluir, señaló la importancia de la información, la detección y la toma de conciencia de este problema por parte de la sociedad.
El Dr. Herradón Gil-Gallardo se ocupó de “Psicodélicos y nuevas sustancias psicoactivas: farmacología, riesgo y potencial terapéutico”. Tras un análisis comparativo entre los psicodélicos y las nuevas sustancias psicoactivas, pasó a analizar el potencial terapéutico de los psicoactivos, centrándose en el caso de la psilocibina, de cuyo empleo analizó desde el cribado, preparación de la sesión, la administración y el proceso de integración, a la seguridad del tratamiento. Prestó especial atención a los mecanismos de acción de este tipo de productos en el cerebro y, en particular, a la modulación de la neuroinflamación; señaló que los efectos de abuso sobre las redes perineuronales son profundos, dependiendo del área cerebral y de la etapa de la vida en la que se produzca el consumo. Explicó la modulación de la matriz extracelular celebrada a través de un doble mecanismo, que disminuye la rigidez extracelular mientras aumenta la señalización neurotrófica, lo que permitiría la reorganización de los circuitos cerebrales disfuncionales.
A sus intervenciones siguió un coloquio entre los académicos presentes y los conferenciantes, en el que se destacó la necesidad de un equilibrio entre el avance científico y la protección de la salud pública, así como la importancia de promover el conocimiento científico riguroso para orientar las políticas de prevención, control y tratamiento.