Cátedra RANFE-GSK de Innovación Farmacéutica

viernes , 29 de mayo de 2026

La sostenibilidad ya no es un asunto reservado a las cumbres climáticas ni a los informes corporativos. Forma parte, de pleno derecho, de la conversación científica que atraviesa a sectores como el farmacéutico, donde cada decisión productiva tiene consecuencias que se extienden mucho más allá del laboratorio. Sobre este territorio giró la sesión científica celebrada el pasado jueves 28 de mayo en la Real Academia Nacional de Farmacia de España (RANFE), organizada a través de la Cátedra RANFE-GSK de Innovación Farmacéutica.

La presentación del acto corrió a cargo de Antonio L. Doadrio Villarejo, presidente de la RANFE, junto a Florencia Davel, presidenta de GlaxoSmithKline. Ambos dieron el marco institucional a una sesión que, desde su concepción, buscó tender puentes entre dos mundos que demasiadas veces caminan en paralelo sin encontrarse: el del conocimiento académico y el de la práctica empresarial farmacéutica.

La coordinación quedó en manos de María Molina Martín, académica de número de la RANFE y directora de la Cátedra GSK de Innovación Farmacéutica, una figura clave en el diseño de estos encuentros que vienen consolidándose como espacios de diálogo sostenido entre la institución y el sector privado.

Sostenibilidad: del compromiso al desafío real

El centro del programa lo ocupó la intervención de Ana Ferrón Laguía, responsable regional para Europa del área de Medio Ambiente, Salud, Seguridad y Sostenibilidad de GlaxoSmithKline. Su ponencia ofreció una panorámica sobre cómo la industria farmacéutica está abordando, con sus luces y sus zonas grises, el desafío de armonizar la producción de medicamentos con los compromisos medioambientales y sociales que exige el momento actual.

Ferrón Laguía desplegó las estrategias y compromisos que están redefiniendo la operativa del sector. Estas van desde la huella de carbono de los procesos productivos hasta la gestión responsable de residuos farmacéuticos. También incluyen las políticas de seguridad laboral y los marcos de responsabilidad social corporativa que la industria viene incorporando con velocidad desigual según mercados y compañías.

Su exposición invitó a mirar a la industria farmacéutica no solo como productora de medicamentos, sino como actor con peso específico en los trascendentales debates contemporáneos: la crisis climática, la equidad sanitaria global y la transparencia en la cadena de valor.

Una cátedra que sigue marcando agenda

La Cátedra RANFE-GSK de Innovación Farmacéutica continúa, con encuentros como este, consolidando su papel como espacio de reflexión donde el conocimiento académico y la experiencia industrial se cruzan para producir algo más valioso que sus partes por separado: una mirada compartida sobre los desafíos del sector.

La jornada del 28 de mayo dejó claro que la conversación sobre sostenibilidad farmacéutica ya no admite postergaciones. Y que la academia, lejos de mantenerse al margen, está dispuesta a ofrecer la sede y el rigor necesarios para que esa conversación se desarrolle con la profundidad que merece.