El impacto social y ambiental de la industria farmacéutica

viernes , 29 de mayo de 2026

En la tarde del jueves 28 de mayo, la Cátedra RANFE-GSK de Innovación Farmacéutica organizó una sesión científica dedicada a tratar el impacto social y ambiental de la industria farmacéutica en los países de la Unión Europea. La presentación del acto corrió a cargo del Excmo. Sr. D. Antonio L. Doadrio Villarejo, presidente de la RANFE, y de D.ª Florencia Davel, presidenta de GlaxoSmithKline España. La coordinación fue desempeñada por la Excma. Sra. Dª. María Molina Martín, quien presentó a la conferenciante, Dª. Ana Ferrón Laguía.

La ponente comenzó su intervención definiendo los criterios ESG [Environmental, Social and Governance] referidos a factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo que han de tenerse en cuenta en el momento de invertir en una empresa; aunque su origen se remonta a varias décadas atrás, en los últimos años se han convertido en una referencia de inversión socialmente responsable. Se centró en la heterogénea regulación que afecta, de manera primordial, a las empresas farmacéuticas, en particular a las actuaciones de la Estrategia Farmacéutica Europea (2020-2025).  

En el primero de sus bloques expositivos analizó el impacto social de la industria farmacéutica como actor de justicia sanitaria global. Se convirtió en uno de los elementos con mayor capacidad de transformación social en el siglo XXI. Esto conlleva la responsabilidad de minimizar la distancia entre los avances científicos y el acceso real a los tratamientos. La información presentada, basada en el Access to Medicine Index (2004) señala mejoras en los procesos de fijación de precios escalonados, pero brechas persistentes en enfermedades olvidadas y en países de renta baja. 

En el segundo bloque fijó su atención hacia el concepto ‘One Health’, que mantiene indisolublemente unida la salud humana, animal y la de los ecosistemas, abordada desde una triple perspectiva: las resistencias antimicrobianas, la contaminación por fármacos en la naturaleza y la prevención de epidemias. Analizó cómo la actividad de la industria farmacéutica produce una huella ambiental, repartida por toda la cadena del medicamento: desde la síntesis de principios activos hasta el envasado, la logística de distribución y la gestión de residuos.  Un análisis que le llevó a mostrar algunas de las estrategias de sostenibilidad ambiental diseñadas por la industria farmacéutica y que concretó en cuatro pilares: transición energética, gestión del agua, economía circular en envases y química verde.  También señaló los retos pendientes: las emisiones de gases de efecto invernadero originadas en operaciones comerciales por fuentes que no son directamente propiedad de una organización ni están controladas por ella (Scope-3), como la cadena de suministro, el transporte, el uso o la eliminación del medicamento; las estrategias de precios y el acceso a los medicamentos; la presencia de fármacos en el medioambiente y las actuaciones de empresas que aparentan ser respetuosas con el medio ambiente, sin realizar acciones reales que lo respalden (greenwashing). 

Como colofón, concluyó que los criterios sociales, medioambientales y de gobernanza están conduciendo a la industria farmacéutica a conectar con las demandas de la sociedad, en aras de una transparencia, equidad y respeto por el medio.   

Tras su intervención, se inició un diálogo con los académicos presentes en la sala, en torno a la sostenibilidad de la información financiera auditada, los procesos de transformación ambiental y los formatos de envases de medicamentos.