Eduardo Costas, académico correspondiente

sábado , 22 de septiembre de 2012

El 20 de septiembre, tomó posesión como Académico Correspondiente del la Real Academia Nacional de Farmacia, el Ilmo. Sr. D. Eduardo Costas Costas, Catedrático de Genética en la Facultad de Veterinaria de la UCM, quien pronunció su discurso titulado: “Océanos, clima, energíay fitoplacton en tiempos de crisis”, le presentó la Excma. Sra. Dña. María Teresa Miras Portugal, Presidente de la Corporación.

Vivimos en una época de cambio global brusco (el Antropoceno), inmersos en una crisis planetaria: pérdida de biodiversidad, cambio climático, contaminación, agotamiento de recursos… Y en buena medida es una crisis por falta de conocimientos:

La Tierra es el único planeta conocido que tiene la mayoría de su superficie cubierta por océanos de agua líquida. Durante los primeros 1500 millones de años, las arqueobacterias oceánicas liberaron ingentes cantidades de metano a la atmósfera. Pero hace 3000 millones de años apareció el fitoplancton descubriendo la fotosíntesis con liberación de O2. El O2 terminó acumulándose en la atmósfera y surgió el Planeta Azul que conocemos. Desde entonces el fitoplancton ha sido vital controlando el balance energético y climático de la Tierra.

En su larga historia el fitoplancton se enfrentó a grandes desafíos (p.e. las 6 grandes extinciones que asolaron el Planeta), siendo capaces de superarlos en el mayor ejemplo de éxito evolutivo: Por ejemplo, al principio del proterozoico una glaciación global afectó al Planeta (el hielo llego al ecuador y todo el océano quedo congelado). Sin embargo el fitoplancton sobrevivió en fuentes termales que actuaron como “arcas de Noé”, pese a las condiciones extremas de dichas fuentes (pH≈2, metales pesados, elevadas temperaturas…). O durante el Pérmico cuando una pluma de manto generó una actividad volcánica extraordinaria produciendo la desaparición del 96% de las especies marinas, el fitoplancton también se adaptó sin problemas. Hoy en día se adaptan exitosamente a ambientes naturales extremos (como el Río Tinto), a contaminantes antropogénicos (herbicidas, petróleo, actividad minera…) y al calentamiento global.

Sin embargo la adaptación las microalgas está cambiando nuestras ideas preconcebidas: Se asume que la adaptación a ambientes extremos es un proceso gradual y lento que origina organismos extremófilos. Pero en los organismos fitoplanctónicos no es así: se adaptan muy rápido como consecuencia de mutaciones que aparecen espontáneamente antes de la exposición al ambiente extremo. Posteriormente, ya en el ambiente extremo, la selección de nuevas mutaciones les permiten una adaptación mas eficiente. Sus peculiares características poblacionales (organismos haploides, reproducción asexual, poblaciones ingentes, tasa de mutación muy elevadas…) aseguran la aparición de resistentes.

También desde un punto de vista aplicado, estos organismos pueden ser muy importantes para nuestro futuro: sus peculiares características genéticas permiten usar microalgas en aplicaciones biotecnológicas punteras (biosensores, biorremediación, bioacumulación de sustancias de interés, biocombustibles…) que podrían mitigar la crisis.