Jornada de debate sobre «fake news» relacionadas con medicamentos: vacunas y autismo y otras desinformaciones sobre las vacunas

viernes , 23 de octubre de 2026

Cátedra RANFE-GSK de Innovación Farmacéutica. Real Academia Nacional de Farmacia, 22 de octubre de 2026

Abrió la sesión el presidente de la RANFE, Excmo. Sr. D. Antonio L. Doadrio Villarejo. Recordó que, en una sociedad sobreinformada, la defensa del rigor científico y de la confianza en la salud pública constituye una responsabilidad ética de todo el sector sanitario. La presidenta de GSK, Dña. Florencia Davel, no pudo asistir, y en representación de la compañía intervino un académico correspondiente de la corporación. Explicó que la Cátedra, creada en julio de 2021, ha celebrado ya once sesiones. Definió las fake news como informaciones fabricadas o manipuladas que se difunden como verdaderas para influir en la opinión pública, y las interpretó como una forma de intrusismo profesional. Puso como ejemplo la promoción de la homeopatía, contraria al criterio de la AEMPS, de diversos organismos internacionales y de la propia RANFE.

La directora de la Cátedra, Excma. Sra. Dña. María Molina Martín, advirtió de que los movimientos antivacunas están provocando rebrotes de enfermedades controladas, como el sarampión o la difteria. Recordó que España ha perdido este año el estatus de territorio libre de sarampión. Cuando la cobertura desciende por debajo del umbral crítico, explicó, se abren brechas en la inmunidad de grupo que afectan sobre todo a los más vulnerables. A continuación presentó al ponente, el Dr. Gorka Orive, catedrático de Farmacia de la Universidad del País Vasco. Es autor de más de 430 artículos, fundador de GEROA Diagnostics y, desde la pandemia, uno de los divulgadores científicos con mayor impacto en España.

El Dr. Orive recordó que las vacunas figuran entre los avances que más han contribuido al aumento de la esperanza de vida. Destacó su creciente papel en la prevención del cáncer, desde la vacuna frente al virus del papiloma humano hasta los recientes resultados de fase 3 de una vacuna de ARN mensajero combinada con inmunoterapia en el melanoma. La vacunación frente a la COVID-19 redujo el riesgo de COVID persistente y se asocia a protección frente al envejecimiento vascular. Reconoció, no obstante, que las vacunas no son perfectas y que el conocimiento sobre sus efectos adversos sigue avanzando.

Entre los factores que amenazan las coberturas citó el acceso desigual, la fatiga y la desconfianza en los países desarrollados y, sobre todo, la desinformación. Bots y algoritmos la han amplificado hasta el punto de que siete de cada diez conversaciones sobre vacunas llegaron a cuestionar su seguridad y su eficacia. A menudo, añadió, detrás hay un número muy reducido de actores.

Analizó los bulos difundidos durante la pandemia y los más extendidos en la red. Se detuvo también en la política sanitaria de la segunda Administración Trump y de Robert F. Kennedy Jr., cuyos mensajes contradictorios han creado un clima de confusión que favorece la desinformación. Recordó el brote de sarampión de Samoa de 2019, con unas ochenta muertes tras una visita de Kennedy.

Sobre la supuesta relación entre la triple vírica y el autismo, expuso que desde 1998 un total de 27 estudios afirmaron hallar alguna asociación. Cinco fueron retractados y la mayoría del resto procede de David y Mark Geier. En cambio, cuarenta trabajos rigurosos no encontraron relación alguna. Entre ellos destacó un estudio danés con 1,2 millones de niños cuya retractación exigió sin éxito el propio Kennedy. Concluyó que los farmacéuticos deben contribuir con divulgación basada en la evidencia y con paciencia para educar a la población, única vía para generar confianza y credibilidad.

En el coloquio, el presidente de honor, Excmo. Sr. D. Mariano Esteban, lamentó que en Estados Unidos el término «vacuna» se haya vuelto casi impronunciable en los proyectos de investigación. Preguntó cómo actuar ante la imposibilidad de convencer a los antivacunas. El ponente distinguió entre un grupo radicalizado, refractario al diálogo, y otro movido por el miedo y la desconfianza, al que debe dirigirse una comunicación prudente y basada en pruebas. Señaló además que el cambio de algoritmo de X redujo el alcance de los mensajes científicos frente a los negacionistas. Al hilo de un comentario sobre la erradicación de la viruela, lamentó la falta de pedagogía durante la pandemia y extendió la necesidad de mensajes contundentes a la resistencia a los antimicrobianos.

Otra intervención defendió la cultura científica como verdadera vacuna frente a la desinformación y advirtió del papel de la inteligencia artificial. En su respuesta, Orive subrayó la responsabilidad de los propietarios de las plataformas y planteó la necesidad de regulación cuando la libertad de expresión se vuelve contra la salud pública. Relató su experiencia como divulgador, que le llevó de 2.000 a 120.000 seguidores escribiendo en español, y concluyó que tan importante como lo que se dice es cómo se dice.

Otros académicos defendieron un mensaje más contundente frente a quienes se enorgullecen de su ignorancia. Se interesaron también por posibles restricciones a los padres que rechazan vacunar a sus hijos y por los intereses que alimentan el negacionismo. Hubo quien planteó consecuencias administrativas para quienes no se vacunan, dado que la vacunación es coste-efectiva. El Dr. Orive atribuyó el fenómeno a la polarización y a intereses políticos y de comunicación, y reclamó responsabilidad a los medios. Mostró su preocupación por los jóvenes y admitió que, si la desinformación cala, habrá que adoptar decisiones.

En la clausura, el presidente propuso incorporar la perspectiva de la sociología y la psicología. Recordó además que, como sostuvo el papa Francisco, vacunarse es un acto de caridad, porque se hace por los demás. El ponente valoró este enfoque como complementario a la evidencia científica.

Ver sesión